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Deco: En qué fijarte al comprar un nuevo sillón

Algunos lo llaman sofá, otros sillón, otros diván... lo llames como lo llames este mueble te acompañará durante años En algunas tiendas los encontrarás baratos, pero en cualquier caso es una compra importante.

La estructura del sillón:

Deco: En qué fijarte al comprar un nuevo sillón

Una estructura sólida y bien construida es la base de un mueble que durará en buenas condiciones durante años.

Hay maderas de más calidad, robustas y duras como la haya o el roble. Son recomendables para muebles que nos durarán, pero claro, su precio es más elevado. En cualquier caso, sí recomiendo evitar sillones de madera aglomerada, de plástico o con estructuras de metal. Son propensas a desgastarse y pueden llegar a romperse. Otro punto a fijarse son las sujecciones del mueble.
Lo ideal es que estén hechas con tornillos o clavijas, no con simple pegamento industrial.

Para comprobar si la estructura es sólida, levanta una esquina del sofá o sillón del suelo. Al levantarlo unos centímetros notarás si la estructura se mantiene firme y sólida, o si cede y es flexible.

Pregunta por el trabajo de carpintería del sillón.

Dando por sentado que su estructura sea de madera, pregunta cómo están sujetas las piezas de la estructura. Deberían de usar tacos o pasadores de madera, o bien tornillos u otra sujeción metálica. No compres un mueble que está construido usando pegamento o grapas. Se pueden usar como complemento de los citados anteriormente, pero no sólo pegamento o grapas.

Además de preguntar al vendedor, fíjate en la descripción escrita en el catálogo del sillón. El vendedor muchas veces puede estar confundido o mal informado, de ahí la importancia de leer la descripción de los materiales directamente en el catálogo impreso.

El relleno de los cojines.

Como todo buen sillón, el acolchado resulta fundamental para lograr una buena comodidad. La espuma es un relleno de coste bajo y que se usa mucho en estos días. Tiene sus inconvenientes. La espuma de relleno más duradera es también más densa, con lo que algunos clientes encuentran el acolchado demasiado duro para su gusto. Hay otras opciones de espumas de rellenos más caras, que brindan mayor comodidad y mantienen sus propiedades durante muchos años. Para más info sobre rellenos de sillones recomiendo la web de Thesofaco (en inglés).

Luego están los sillones con rellenos de plumas de oca o pato. Estos son muy cómodos. En este caso el principal inconveniente es que al ser rellenos naturales, tienden a desplazarse y el cojín pierde consistencia en las zonas que reciben mayor peso. No supone mayor problema, simplemente hay que estar pendiente y agitarlos de vez en cuando para que no se apelmacen. Si nuestro sillón tendrá un relleno de plumas hay que asegurarse que ninguno de los miembros de la casa es alérgico. No es habitual, pero más nos vale asegurarnos ya que algunos estudios avisan de personas con problemas respiratorios que se ven afectados por estos temas.

Por último el gran dilema: sillones de piel o de tela

El tapizado seguramente es uno de los puntos donde más complicado se nos hace tomar una decisión. Yo tengo una predilección por los sillones de piel: me parecen super elegantes. Pero los de tela tienen sus ventajas. Un sillón de piel es muy elegante... y bastante frio al tacto. Salvo en verano, la piel del sillón se quedará fría y lo notarás cuando te sientes. Uno tapizado en tela siempre es más agradable al tacto. Y también más sucio, pues además de mancharse acumula polvo y ácaros.

Pero el tapizado puede ser usado con mucho gusto para dar un toque especial a la decoración de esa estancia. Y si tras unos años nos cansamos, se vuelve a tapizar el sillón y parecerá como nuevo. Por su parte un mueble de piel es fácil de limpiar, elegante y no pasa de moda.

En Good Housekeeping han hecho una selección de sus 5 sofás favoritos. Y da la casualidad de que todos son de tela. Son muy bonitos, aunque yo sigo prefiriendo un sillón con tapicería de piel.